.82.
—No quiero que mi suegro me odie por haber puesto un bebé dentro de su hija. —Fernando empezó a bromear. Ambos rieron con las ocurrencias del azabache. Se imaginaba cómo se podría poner su padre.
—Te va a matar. —Sofía dijo bromista acercando su rostro al de su novio y su sonrisa se agrandó aún más.
—¿Crees que pregunte cómo pasó? —Fernando musitó y alzó una ceja. De verdad no tenía límites, pero la rubia era feliz siguiendo su juego.
—Oh, te aseguro que él sabe cómo pasó. —Sofía dijo con su re