.44.
Hugo era persistente, y aunque no quería que ella le dijera nada a Fernando por el momento, Sofía no estaba completamente segura de por qué aceptaba esa petición. Tal vez era porque sentía que le debía algo a Hugo, o quizás porque, en el fondo, temía enfrentarse a la verdad.
—Está bien, no le diré nada sobre ti, pero no prometo no decirle nada sobre mí. —Sofía endureció su mirada y limpió sus lágrimas, decidida a no quedarse más tiempo ahí—. Merezco una explicación.
—¿Y tú crees que yo no? —La