—Nunca elegiría a Ethan. Ya te he elegido a ti. Desde la primera vez que te vi en aquel restaurante. Desde que me miraste con tus fríos ojos azules que me asustaban y me intrigaban a la vez. Desde que me obligaste a casarme contigo. Desde que me encerraste en la mansión. Desde que me trajiste aquí. Te he elegido a ti. Aunque a veces estés loco. Aunque a veces seas posesivo. Aunque a veces me frustres. Te he elegido a ti.
Luca se quedó callado. Vi que sus fríos ojos azules ahora estaban húmedos.