Al llegar a la mansión, vi varios coches lujosos estacionados en el jardín. Había varios hombres con trajes negros de pie junto a la entrada, y podía oír voces graves desde el interior del salón. Luca parecía un poco inquieto al ver el bullicio.
—Mi padre está en una reunión con sus hombres.
Asentí, sin darle demasiada importancia. Solo quería ir a la habitación y tumbarme un rato. El día había sido agotador, tanto física como emocionalmente.
Pero mientras cruzábamos el salón, Serafina apareció