RONAN
La follé, la hice mía, no, la verdad es que Regina nunca ha dejado de ser mía, ella solo le pertenece a un hombre, y ese soy yo, se lo hice saber, no importó lo que suplicara porque me detuviera, no me importó el dolor que le provocaba mi polla cuando abría a lo bestia, su apretado coño, la llené con mi semen porque debe de entender de una vez por todas que ella es mía, que no importa si ha cometido el error de casarse con otro, en especial si es Cole, eso es algo que se puede arreglar, y