REGINA
—Me voy a casar con Sakura.
Me detengo en seco al pensar en las palabras que Ronan me dijo antes de que saliera de su despacho, Sakura, la hermana de Dante, el mismo hombre que ha ocasionado que él me haya olvidado, no, estoy equivocada, porque si en algo él tiene razón, es que su amor por mí, ese que tanto decía profesar, no es fuerte, si yo lo amara, no me olvidaría de él, y ahora, ni siquiera recuerda a Emir.
Las manos se me congelan mientras permanezco sentada en la cama de la habi