LIAM
Sigo con la polla endurecida, creo que ha sido mala idea dejar que se vistiera, reviso la hora que marca el reloj colgado en una de las paredes, todavía es temprano, muevo el cuello con estrés, dejando que Kendra procese todo lo que acaba de pasar, es cierto, ella y yo nos casamos, puede que el alcohol en su sistema ayudara un poco, pero eso ya no importa, no tiene caso seguir lamentándose por lo mismo.
Comienzo a quitarme la ropa, aún sigo molesto por haberla encontrado en los brazos de