Esa noche salieron a comer para celebrar que los niños estaban de alta. Rashad los llevó a cenar temprano a uno de los restaurantes de lujo que estaban en su hotel. Tenía una mesa privada que solo era utilizada por él o por familiares y amigos; y que tenía una impresionante vista del río Támesis. El puente de Londres emocionó a los niños y él se ofreció a llevarlos de paseo durante el verano. Llegaron al lugar por el estacionamiento VIP y subieron al piso del restaurante por su ascensor priva