Llegaron al hospital más calmados, el chofer tomó una vía que los alejaba del lugar hasta que perdió a los paparazis que los seguían, por lo que tardaron el doble del tiempo en llegar.
―Papá. ¿Por qué esos reporteros nos persiguen nosotros no somos futbolista famosos ni estrellas de cine? ―preguntó Asad con seriedad, no le gustó nada que se enfocaran en Salma, la habían asustado.
―Nuestra familia tiene dinero y por eso nos miran, lamentablemente a las personas le gustan los cotilleos y enterars