James debe de estar furioso porque estoy trabajando con su padre, pero a mi no me importa, yo me siento bien haciéndolo y él no lo va a arruinar. Cuando llegué a la oficina, dejé mis cosas en mi escritorio y recosté mi cabeza en este. En eso tocaron la puerta, le dije a quien fuera que podía pasar y en eso entró Eli con dos capuchinos en sus manos.
-Hola Eli... Digo Elián. - Sonreí.
-Toma, bebe esto. - Dijo dándome uno de los capuchinos.
-Gracias. - Bebí casi de un trago del delicioso líquido.