Desde el punto de vista de Kon
—Quédate en una de nuestras habitaciones y no te muevas. —Le advertí a Mina seriamente.
—Pero...
—No, tú la escuchaste, ¿no? Hay un hechizo oculto en tu habitación. —respondió Ivar, interrumpiéndola.
—¿Y si te mata? Y si es muy perjudicial para los dos. —Exclamó por encima de su voz.
Sonreí, luego me acerqué y me incliné para besar su mejilla.
—El hecho de que estés preocupado por nosotros es muy desgarrador, pero tenemos que hacer esto, así que, quédate atrás y e