A la mañana siguiente Joseph se levantó primero para bañarse y cuando Leticia despertó decidió comenzar a preparar el desayuno, por una razón que no podía comprender le encantaba vestir sus camisas, tal vez era esa sensación de sentir su aroma pegado a su piel.
Al llegar a la cocina y verla vestida así lo hacía dejar de pensar en el desayuno a pesar de que tenía mucha hambre.
En algún momento le contó a Leticia que el lunes el restaurante estaba cerrado y el martes lo tendría libre así que querí