Mundo ficciónIniciar sesiónAcompañé a Graciela en su siesta minutos después que Yvonne saliera de la habitación y logré descansar. Traté de olvidar lo que había visto, imposible. Estaba ahí, sin embargo, y con la gran posibilidad de que tuviera que volver a verlo, después de todo esta era la casa de sus suegros.
Salí a uno de los balcones de la casa poco







