Mundo ficciónIniciar sesiónUna vez que la tomé por el cuello y la apreté volví a respirar. Su falta de aire era mi oxígeno.
No había mucho de heroísmo en eso, lo sé. Pero si me consideraban un salvaje este era el momento para demostrar que si podía llegar a serlo.
No tengo idea que hacía mi cuñada mientras crecía, pero era buena con las ideas de autos,bates, las manos y ahora las armas. Cuando apuntó a mí no me tuvo







