Capítulo 115. Lo que más teme un hombre.
Días después.
La mansión estaba en completo silencio cuando Alicia llegó a casa. A diferencia de otras noches, las luces en la sala estaban apagadas, y un aroma a jazmín flotaba en el aire.
Frunció el ceño con curiosidad. ¿Dónde estaba Axel?
Al dar unos pasos, un tenue resplandor se filtró desde el comedor. Al girar la esquina, el panorama la tomó por sorpresa.
Un sendero de pétalos de rosa cubría el suelo, guiándola hasta la mesa iluminada por velas. Dos copas de vino descansaban junto a una e