“Reservé dos horas en la agenda de la doctora hoy. No habrá excusa para no poder determinar el sexo del segundo bebé”, reveló Ethan.
Finalmente, llegó el mes siguiente y, una vez más, Ethan despejó su agenda para unirse a su esposa en su próxima cita de ultrasonido.
Solo le quedaban tres meses para pintar el cuarto del bebé. Necesitaba desesperadamente descubrir el sexo.
“¡¿Dos horas?!”. Samantha reaccionó mientras bebía su malteada. Ethan se aseguró de que comiera suficientes dulces antes de