Cap. 81: ¿Una nueva cita?
La copa tintineó con suavidad cuando Valentina la alzó, rozando la suya con un gesto elegante, casi mecánico. El vino dejó un leve trazo escarlata en sus labios antes de que los apartara con decisión.
—Gracias por la copa, Lisandro —dijo con voz firme, aunque sin dureza.
Él la observó con atención, con esa mezcla de admiración y cálculo que lo acompañaba siempre. Ella se levantó, y su perfume un aroma limpio, floral, ligeramente cítrico quedó flotando en el aire como una despedida no dicha.
—¿T