Cap. 223: Un amor inesperado.
CAP. 40
Teo se quedó inmóvil, sintiendo un peso real en el pecho. Las palabras de Fabiola le golpearon más que cualquier dato. Se sintió miserable por haber juzgado a Vera a través de un archivo frío, llamándola delincuente cuando en realidad había sido una guerrera protegiendo a su hermana. Su burbuja de privilegios se rompió ante la realidad del sacrificio de ella.
Dentro de la villa, Vera miraba la pantalla. Las lágrimas le resbalaban por las mejillas al ver su foto de prontuario. El pasado