Cap. 207: Un amor inesperado.
Cap. 24
Teo salió de la habitación vistiendo unos pantalones de algodón gris y una camiseta blanca sencilla. Aunque la palidez de la resaca seguía ahí, su porte natural lo hacía ver impecable, pero mucho más accesible. Vera lo midió de arriba abajo con los brazos cruzados.
—Bien. Primera lección —sentenció ella—. No actúes como un acosador. Eso aburre a las mujeres y nos asusta. Sé cortés, pero que note que ya no babeas por ella. ¿Entiendes?
—Claro que sí, no es tan difícil —respondió Teo, tra