Cap. 198: Un amor inesperado.
Cap. 15
Vera regresó al loft mucho antes de lo previsto. El ruido de los neumáticos del auto sobre la grava hizo que Teo levantara la vista de su computador. Cuando ella entró, no traía bolsas; tenía el rostro desencajado y los ojos muy rojos. Sin decir una palabra, le lanzó la tarjeta de crédito; el plástico golpeó el escritorio y se deslizó por la madera hasta caer al suelo.
—Ten tu maldito dinero —espetó ella, con la voz rota por la humillación—. No pienso ir a esa gala. Tenías razón, no enc