Cap. 178: El último recuerdo.
Cap. 56
Lisandro asintió mientras cortaba la carne.
—Me gusta la paz que se respira aquí. Es necesaria.
Roberto lo miró de reojo desde la cabecera.
—Aquí la paz se gana con sudor, muchacho —sentenció el padre—. No con silencios.
Valentina sintió una patada fuerte en el costado. Hizo una mueca y se tensó. Lisandro soltó los cubiertos y puso su palma sobre la de ella. Se miraron un segundo, ignorando al resto. La tensión en la mesa se disipó ante el gesto de protección.
La noche cayó con un frí