Cap. 146: El último recuerdo.
Cap. 24
Después del alta, Valentina dejó a Lisandro en su apartamento con instrucciones claras: reposo, medicación y llamada si algo empeoraba. Él aceptó, aunque con una mirada que decía que no había terminado la conversación. Ella se fue a seguir organizando lo de su consultorio, con el corazón aún acelerado por el episodio y por las palabras no dichas.
Al caer la tarde, el teléfono de Valentina vibró con un mensaje de Lisandro:
«¿Cena esta noche? Invito yo. Para disculparme como se debe. ¿Pas