No sé cuánto tiempo pasó, pero habíamos terminado de hacer el amor, y esta vez, él no me apartó de él. Pude verlo, tocarme amablemente cuando repose en su pecho. Solía hacerlo por costumbre, pero me sorprendió que no me apartara como otras veces.
Incluso parecía mirarme diferente, con ojos más amables. Quizás, él sí me había extrañado.
Pero la tensión entre nosotros era palpable, el silencio era casi abrumador.
—Lo lamento, Agnes. —Dijo el CEO sorprendiendome. Yo solo podía escucharlo, desde s