El secuestro de un O'Sullivan.
El teléfono sonó justo cuando estaba terminando de revisar los informes del mediodía. Lo ignoré al principio, enfocado en los detalles de una negociación que tenía que cerrar antes de la tarde, pero cuando concluí con ello me preparé para llamar a Agnes a mi oficina. Si estaba buscando enfrentarse a mí, lo lamentaría. Mi hija no estaba aquí en este momento y con lo que está pasando con los medios, no hay manera de que perdone que quiera dejar de jugar su papel.
—Señor, tenemos un problema. —Dij