Pov Isabella
Todavía sorprendida por los recientes acontecimientos de esa tarde, de regreso en la oficina, mi mente no podía dejar de analizar las posibles soluciones. Tal vez, le prometí demasiado al decir que podía ayudarla.
Sabía que hacerlo significaba enfrentarme a Oliver O’Sullivan, el hombre más poderoso y despiadado y por si fuera poco, mi jefe. Solo pensarlo me provocaba un nudo en el estómago.
Tomé mi teléfono para llamar al mejor abogado que había conocido en mi carrera; Andrew Sheen