Cuidando las apariencias.
El cielo gris, el repiqueteo de la lluvia contra el techo del taxi que había tomado, brindaba paz a mi mente, me recosté sobre el asiento trasero y me permití cerrar los ojos, últimamente el cansancio es el dueño de mis tardes, tal vez por el estrés que he sentido desde mi matrimonio.
Hacía apenas unos días que me había convertido en la esposa del CEO y sentía que habían pasado años.
Estaba convencida de que debía anular el matrimonio pero cierta parte de mí, estaba aterrada, sé que intentar a