El poder de mi esposo.
Mis pasos resonaban en los enormes pasillos de la empresa, mientras, desde los cubículos, las personas no dejaban de mirarme, entre ellos mis compañeros que parecían ver en mí a una desconocida.
No es que ahora, siendo la esposa del CEO,lo sea, el problema es que, al ser su esposa se me permite hacer las cosas que siempre soñé hacer; como despedir a Louis Mahone.
—Buenos días, señora O'Sullivan. —Dijo la recepcionista sonriéndome, yo la ignoré y seguí mi caminar hasta la oficina del CEO que des