Por más que el asistente le pidió que fuera al hospital, ella no lo quiso escuchar y dijo que todo estaba bien. Sin embargo, al llegar al garaje privado, y ya listos para subir al auto, les salieron a su encuentro un total de cinco hombres fuertemente armados, los cuales sin mediar palabras les colocaron una bolsa estilo capucha en la cabeza para que no les vieran el rostro a ellos.
Los subieron a una camioneta negra que los esperaba afuera en la puerta que da a la carretera principal y los tras