Sentí los jadeos de su respiración agitada por encima de mi cabello. Yo aun había entendido que había pasado.
Instintivamente abrace a mi hermano y estalle en su camisa, oprimí mi llanto en su pecho. Él solo frotaba ligeramente mi espalda, sus manos temblaban más que las mías. Aun estaba furioso.
—Ve al baño — Dijo separándome de él.
—¿Qué ?
—Apresúrate — No entendí el porqué requería ir al baño, pero así lo hice. Me levante rápidamente y camine, encendí la luz y cerré la puerta. Me senté sobre