—Buenos días, señora. ¿Durmió bien?—cuestiono Dorothy esta vez sin el carrito de servicio, pero con los tres conjuntos a elegir para ese día.
Emily estiró los brazos e instintivamente miro hacia el ventanal, el sol brillaba por su ausencia y en vez de eso se escuchaban truenos qué provenían de la nubes cargadas de agua y estática.
—Qué hermoso clima ¿No?—musito Emily quejándose del mal tiempo, cosa que le pareció muy apropiado decir ahora que conocía un poco más a Mila.
—Un grandioso día s