—Quiso propasarse conmigo, pero le di su merecido— admitió Emily con una sonrisa nerviosa, es decir, esperaba que John se molestara por ello, pero no parecía estar ni sorprendido ni alterado por ello.
—Me alegra saberlo— dijo mientras se quitaba la chaqueta de su traje y acortaba la distancia que había entre los dos para colocarla sobre sus hombros y brindarle un poco de calor— hace frío, será mejor que regreses a la cama.
Hubo un extraño e incómodo silencio mientras ambos volvían a la recám