Mundo de ficçãoIniciar sessãoHanza solo pudo decir con voz casi imperceptible.
—Malak me engañó.
Amed metió candela al asunto.
—Esa mujer embarró tu honor por toda la Medina, no está drogada, está ebria de su peca
¡Qué desgracia! Malak pierde a su madre, ¿qué piensas de esta historia?







