Mundo ficciónIniciar sesiónLaila lo frenó diciéndole.
—Está bien querido—dijo suavemente Laila—lo entendemos.
—Solo quiero hacer conversación…—entonces preguntó a la joven—por lo que supe de ti trabajabas, ¿verdad?
Sentía que estaba en una entrevista de trabajo, solo que el puesto era de esposa.
—Sí, señor, era modista para una diseñadora y mi sueño era estudiar diseño.
—No te pregunté por tus sueños—dijo chocante.
Laila entonces le dijo:
—No es malo tener sueños







