Cuando bajó aquel avión en un terreno árido y desolado, Sara sintió desconfianza, pero así era este tipo de vida, Mendraco siendo el asistente de Magnus un jefe mafioso de hacía ya muchos años, sabía que el peligro estaba latente sobre ellos.
Al bajar del avión, ya lo esperaban unos caballos ensillados, listos, montaron a los caballos y se desplazaron montaña adentro, luego cruzaron un río infestado de cocodrilos y serpientes gigantes, anacondas, se sentía abrumador el ambiente, pero Sara pudo s