—Magnus, nos están buscando en todo Brasil, ¿Que hacemos? —Informó Mendraco.
—Se maneja que estás herido y quieren encontrar tu cuerpo, o si estás vivo o muerto—prosiguió Mendraco.
Magnus seguía en silencio asimilando la información que se le daba.
Pagó a la curandera con mucho dinero y se le pidió no hablar absolutamente sobre nada acerca de lo ocurrido ahí.
La curandera sabiendo del peligro que correría si caía en manos de esos vándalos, pidió que no le dejasen dinero, que si fuese encontrado