Si no te molesta me gustaría ponerme cómodo.
Claro, adelante – le respondí. No sabia a que se refería pero haría cualquier cosa por el.
Fui a la cocina para sacar el contenido de la bolsa y cuando voltee Micolash se había quitado el saco, su corbata y se había arremangado la camisa.
Por dios, se veía súper sexy de esa manera.
¿Y donde esta la princesa? – pregunto una vez que me vio admirándolo.
Esta durmiendo. ¿Quieres revisarla?
No déjala que duerma. Si despierta lo hare. Le traje unos nuggets