Mundo ficciónIniciar sesiónFiorella Santelli es una joven de 18 años e inocente, creció en una familia de mafiosos italianos, protegida por su padre Giuseppe Santelli quien era el Don más poderoso, él mantenía a Fiorella en el extranjero para evitar que algún Capo pusiera sus ojos en ella.Pero todo cambio con el nuevo Jefe de la Mafia Italiana, Lorenzo Razzo quien ha creado su fama de ser temible y violento, su familia dirige la mayoría de los casinos, es mujeriego y no hay mujer que se le resista. Cuando conoce a Fiorella por primera vez queda obsesionado con ella y hará todo lo posible por hacerla suya, incluso raptarla.
Leer másDevin Becker
Las Vegas
Desperté en mi departamento vacacional en Las Vegas, a dónde siempre llegaba cuando venía por temporadas. Un espantoso dolor de cabeza y el estómago revuelto me despertaron, había estado buena la fiesta anoche, lo peor era que no me podía acordar de nada, ni siquiera cómo había llegado aquí, era una incógnita que no podía resolver.
Me levanté y fui al cuarto de baño a mojarme la cara y el cabello para espabilar, por la luz del sol filtrándose por mi ventana podía ver que era ya alrededor del mediodía. Al salir del baño, me encuentro de frente con una chica muy bella, desnuda, envuelta en una sábana, sentada en la cama, quién al verme de inmediato me habló.
–Hola, buenos días, esposito – Dijo con una risa burlona – Veo que te ha despertado la resaca.
Me impresioné, y miré hacia abajo, estaba completamente desnudo, busqué en uno de los cajones de la cómoda y saqué un bóxer, el cual me coloqué en presencia de la guapa chica. Ella no despegaba los ojos de mí, así que me vestí con lo primero que saqué.
–Buenos días, primero que nada, necesito que me digas ¿Quién rayos eres tú? Lamento ser grosero, pero no me acuerdo de nada de lo sucedido anoche y no me acuerdo de ti.
La miré de arriba abajo y llegué a la conclusión de que esta mujer me había violado. No despegaba los ojos de mi cuerpo, para luego posar sus ojos en los míos. Me lanzó una mirada fulminante, que, si de fuego se hubiera tratado en aquel momento yo, habría muerto calcinado. No podía entender la molestia de esa chica, si yo, jamás la había visto en mi vida y era lógico que le pidiera una explicación, además de lo que era obvio, habíamos pasado la noche juntos.
–Es el colmo que digas que no te acuerdas de mí, después de lo que pasó anoche, fuiste muy creativo, no me sabía muchas de las cosas que hicimos – Bufó enojada – Me llamo Hanna, Hanna Dixon ¿Eso te dice algo?, bueno ahora Hanna Becker.
Ella se levantó enojada de la cama para buscar su ropa, envuelta solo en la sábana, se veía hermosa, con su pelo castaño oscuro, despeinado y alborotado y ese enojo que en ella se veía espectacular. No me decía nada su nombre, pero nada de nada, pareciera que se me borró por completo todo lo que pasó anoche, pero como dijo ella, la habíamos pasado genial.
–Escucha Johanna, es en serio, quisiera acordarme de todo lo que pasó – Dije riéndome un poco – Daría lo que fuera en serio, por recordar todo lo que hicimos aquí, pero no me acuerdo ni de ti, ni de lo que pasó, ni de nada.
Ella se acercó a mí muy enojada, hasta que quedamos frente a frente. Me recriminaba a mí mismo, por no recordar lo que pasó aquí en mi propia cama, viendo la belleza de mujer que era, debió estar más que bueno, pero era la verdad, el alcohol me había inundado la memoria, era una hoja en blanco, por más que me gustaría recordar lo que hicimos nada venía a mi mente.
–No me llamo Johanna, soy Hanna y es el colmo que no te acuerdes ni del nombre de tu esposa. De veras que eres un grosero Devin Becker.
Un momento ¿Había dicho esposa? Que yo recuerde, no estoy casado con nadie. Esta chica sí que estaba borracha todavía para decirme todas esas tonterías sin razón y sin sentido, que, a lo mejor, lo decía para sentirse mejor de todo lo que debimos hacer anoche, quise reírme de su chiste, pero no me salió la carcajada que quería sacar.
–Lo siento Johanna, perdón Hanna ¿Ya lo dije bien? Creo que estás un poco confundida, yo no me he casado contigo, ni con nadie y sea lo que sea que pasó aquí anoche, supongo que la pasamos más que bien ¿O no?
Era lo malo de beber en exceso, que al día siguiente no recordaba nada, y no es que fuera que bebiera a diario, pero era algo que me estaba pasando desde que Vivianne, me había cambiado por un hombre más rico que yo. Pero le demostraría que me iba a volver un súper millonario, aunque tenía dinero de sobra.
–El que está confundido y con Alzheimer eres tú, Devin – Me mostró su dedo con un anillo – Esto que ves aquí, me lo pusiste en mi dedo anoche, en la ceremonia del matrimonio colectivo que hubo en el antro dónde estabas con tu amiguito Daniel ¿O tampoco lo recuerdas a él?
Claro que me acordaba de mi amigo, pero ahora lo que decía está mujer parecía una broma de muy mal gusto. Daniel sabe que yo no quiero casarme, después de lo que me hizo la muy interesada de mi exnovia y él menos que nadie me hubiera permitido hacer aquello, menos en esas locuras del “matrimonio colectivo”.
–Verás Hanna, la pasamos muy bien anoche, creo yo, no obstante, tengo que salir. Me daré un baño y te quedas en tu casa y más tarde, cuando quieras irte, solo le cierras normal a la puerta. – Le dije sutilmente.
Pero lo que quería en realidad era que se fuera del departamento para poder pesar con claridad y ver si me podían llegar esos recuerdos de lo que ella decía que había sucedido. Llamar a Daniel y que me dijera que no había cometido esa locura, tal vez sea una de sus bromas, para que ya dejara de malgastar mis días en solo tomar.
–No Devin, nada que te vas ¿Puedes mirar tu dedo anular? Por favor – Me pidió – Al menos sé un poco más observador.
Miré mi dedo anular muy seguro y ¡horror!, casi me da un infarto. Traía puesto un anillo, igual que el de ella, pero no. Eso no podía ser, yo no me pude haber casado con ella, si no me puedo acordar de nada, pero de nada, esto se tenía que resolver de una manera civilizada, tendríamos que disolver este casamiento.
– ¿Lo ves? Y mira en tu mesa de noche, ahí está la más grande prueba que el confundido, eres tú.
Miré a la mesa de noche y el horror que sentí, se intensificó de tal forma que sentí un mareo tan brusco que tuve que sentarme en la cama. Al leer el documento en el que decía “Certificado de Matrimonio” entre esa chica Hanna y yo, la tierra se empezó a hundir bajo mis pies, esto no tenía una explicación lógica.
–Hanna, explícame ¿Cómo rayos pasó todo esto? Debe ser un error, como te dije no quiero ser grosero, pero yo no te conozco, no me pude haber casado contigo. Esto está de locos.
Después de dejar a Lorenzo y divorciarme de él, estoy viviendo mi embarazo en Londres, rodeada de gente que me ayudó, cuando mi bebe nació fue el día más feliz de mi vida, nunca le dije a Lorenzo que estaba esperando una niña, quería guardármelo para mí. Sé que nos ha estado buscando y aunque no lo he visto, ha estado al pendiente de nosotros , pero no puedo aceptarlo aún. Tal vez soy una tonta y debo dejar que la conozca, pero mi pequeña tiene una vida normal y asi seguirá mientras yo viva. Sé que ya han pasado años pero yo me merezco mucho más, mi hija se merece mucho más, no sé si alguna vez lo perdonaré, pero eso sólo lo puede saber el destino. Mi pequeña Leonella ya tiene cinco años y creo que ya es hora de que conozca Italia, utilicé la herencia que me dejo mi madre y lo invertí en acciones y eso se ha multiplicado, dándome la vida de lujo que mi hija y yo merecemos. Le he hablado de Italia y de lo bonita que es mi tierra nat
*Fiorella* Me cite con Lorenzo para hablar del divorcio, el sigue firme en no aceptarlo pero no dare marcha atras. Lorenzo llego y estaba vestido muy formalmente con un abrigo negro que complementaba el color de sus ojos y lo hacía ver muy atractivo. "Fiorella , por favor hablemos ". Me miró profundamente a los ojos por un momento, la tension en el aire era palpable. El rompió el silencio, "Siéntate, ¿quieres?" Dijo sin apar
*Fiorella*Él me empujó a la cama y se colocó encima de mí. Lo empujé lejos de mí, pero no puedo manejar su fuerza. Él besó mis labios. Fue un beso duro que pensé que mis labios se romperían en pedazos.Sus labios bajaron hasta mi cuello. No puedo hacer nada más que llorar ,no me explicaba este semtimiento ."Eres mía, Fiorella, solo mía." Dije y rasgó msucamisa. Vi en sus ojos el asombro. Cubrí mi cuerpo con la manta porque mi ropa superior es lo único que queda en mi parte superior del cuerpo. Pero agarró la manta que intenté cubrir en mi cuerpo. "No escondas eso, amor. Eso es mío." Dijo y quitó la últ
* Lorenzo*Cuando me levanto de la cama veo a alguien a mi lado entonces me recuerdo a mí mismo que estaba en una mesita de noche con una chica llamada Loreta .Ella tenía el pelo rubio y corto tocando sus hombros desnudos , ella llevaba largas uñas baratas falsas y tenía ojos marrones .Cuando me levanté de la cama "Lorenzo quedate un poco mas, anda " dijo ella y eso me fastidio, no dejo que nadie me hable asi unicamnete mi esposa.No dejo que ninguna mujer duerma en mi cama mas que mi esposa, así que en este momento estaba con ella en el cuarto de huéspedes en mi casa de diversion, la cual Fiorella cree que ya e desmantelado.Ella empieza a quejarse
Último capítulo