Febrero de 2001
La intensa mirada de Antoine comenzó a incomodarme. Lo miré de soslayo y me removí con inquietud. Estábamos sentados en uno de los bancos de la pequeña plaza central dentro del área común de nuestro conjunto residencial. Bianca y los demás estaban cerca, charlando muy animados sobre el campamento que estaban organizando para el verano.
—¿Tu irás? —la voz de Antoine rompió el silencio.
Me encogí de hombros y negué con la cabeza.
—Iré a ver a mi madre, en Nebraska —respondí sin at