꧁ EMILY꧂
Parpadeo repetidas veces y trato de asimilar lo que acaba de suceder, mientras él se aleja. ¡Madre mía! Mi corazón no ha dejado de latir como loco, desde que lo vi. Una inmensa sonrisa se dibuja en mis labios, al darme cuenta que aún puedo sentir las manos de Antoine sobre mi piel, su aliento en mi cuello, sus besos en mi boca…
No puedo evitar soltar un suspiro.
—¡Joder! —la voz de Avril me hace espabilar. Me giro a verla—. La cosa es más grave de lo que pensaba.
—¿Qué? —Frunzo el entre