El corazón le late a toda prisa, y de repente los oídos comienzan a zumbarle. Es la manera en que su cuerpo reacciona cuando está muy nerviosa. Su cerebro intenta procesar lo que está ocurriendo.
¡La ha llamado! Al fin y al cabo, él se comunicó con ella.
—Sí, soy yo —masculla. Percibe que su voz suena pasmosa y carraspea la garganta para aclararla—. Hola, Antoine —dice las palabras con rebuscado aplomo.
Oír su nombre, proveniente de esa boca hermosa que no se cansó de besar y morder la noche ant