El estadio de Los Ángeles estaba preparado para la gran noche. Las luces brillaban con intensidad, iluminando cada rincón del recinto. La multitud se agitaba como una marea humana de emociones, fluyendo y arremolinándose en una espera ansiosa por el inicio del espectáculo. Los gritos y cánticos de los fans se mezclaron con la música de fondo, creando una atmósfera electrizante que vibraba en el aire. La ciudad estaba a punto de presenciar algo inolvidable.
En el backstage, reinaba un caos organ