꧁ ISABEL ꧂
El cielo estaba teñido de azul profundo, con destellos anaranjados y rosados que reflejaban la última luz del día sobre el océano. Cada ola que se movía allá abajo parecía marcar un compás de calma que se filtraba hasta mi pecho. Luna dormía tranquilamente en el cuarto, y saber que estaba segura me hizo sentir un alivio tan profundo que casi me dolía de lo intenso.
Scott estaba a mi lado, en silencio, con su taza apoyada entre las manos, mirándome a veces y otras mirando el horizonte