꧁ ALEJANDRO꧂
Incluso durante las batallas más arduas, comprendí que era necesario detenerse, tomar un respiro, mirar el horizonte y reorganizar cada pieza antes de continuar. La guerra no solo se libraba en las salas de reuniones o en los tribunales; muchas veces la batalla más difícil estaba en uno mismo, en la mente, en el corazón.
Me encontraba en la finca, aquella que Isabel había habitado durante un tiempo y que también había sido refugio de su madre. Cada rincón estaba impregnado de recue