꧁ ISABEL ꧂
Cuando llegué a la casa, lo primero que hice fue tomar a Luna en mis brazos. No podía evitarlo. Necesitaba sentirla cerca, su pequeño cuerpo, tan frágil y cálido contra el mío. Era como si al abrazarla pudiera olvidar todo lo que acababa de suceder, todo el caos, todas las emociones que me embargaban. Luna era mi refugio.
La sostuve con fuerza, casi como si quisiera protegerla de todo lo que había estado sucediendo, de todo lo que se me estaba viniendo encima. Sentí su pequeño rostro