Capítulo 94 ¡Por supuesto le dijiste que no!
Zacarías clavó la vista pantalla del ordenador portátil. No obstante, su mente no estaba en enfocada en los correos electrónicos que estaban ante sí.
Con impaciencia se tomó un sorbo de café que su nueva secretaria había colocado en el escritorio, preguntándose que estaría haciendo Abigaíl con Liam. A pesar de su preocupación, el café le supo exquisito.
Nunca le había pasado esto, siempre fue al que celaban, no el que celaba. Ella no había querido