Capítulo 93 ¡Odio a esa mujer, la odio!
— ¿Con quién hablabas, mi diosa? —unos brazos inconfundibles la rodearon desde su espalda y recostó su cabeza en la de ella, percibiendo un leve aroma a fresas que emanó de su cabello, luego toco la panza todavía invisible de su hijo acariciándola suavemente mientras miraba con ternura a Max dormido en su cuna.
—La llamada fue de Liam, me dijo que tenía que hablar conmigo mañana mismo y debo verlo en la academia con urgencia—sintió que él detuvo sus masaj