Sacudí la cabeza al verlo. ¿Acaso no podía tener un momento de privacidad? No tenía idea de cómo había logrado abrir la puerta. Retrocedí un par de pasos y crucé los brazos, sintiendo cómo la irritación crecía en mí.
—Ojalá algún día aprendas el significado de "toca antes de entrar" —solté con desdén.
Salvatore se acercó lentamente, cerrando la puerta con un golpe firme a sus espaldas. Sus ojos grises, brillantes y fijos en mí, me ponían cada vez más nerviosa, casi como si su sola presencia me a