Escándalo malintencionado.
—¡Ni en mi peor pesadilla amaría a alguien tan soberbio como tú! —. Después de la respuesta de Aylin, la expresión de Damián cambió; su sonrisa desapareció y su rostro se volvió una máscara fría.
—Es bueno que siempre tengas presente, que entre nosotros no puede pasar nada—, dijo con un tono que denotaba su amargura.
—Despreocúpate Damián que es imposible olvidarlo.
Entre los dos se instaló un silencio incómodo.
— Si reaccioné de ese modo, es porque después de la historia que me has contado de