44| Primera cita.
Cuando Clarissa despertó, una bruma extraña le cubría la visión, como si tuviera los ojos llenos de sangre.
Levantó la cabeza y apenas logró distinguir algunas formas iluminadas por una vela sobre una mesa de madera.
Parpadeó y sacudió la cabeza y la visión comenzó a hacérsele más clara. Estaba en un lugar estrecho con olor a tierra mojada y frio, estaba iluminado solo por una vela que lanzaba destellos sobre una mesa con platos de porcelana y una botella de champaña en una cubeta con hielo.
El