45| Muerte o libertad.
Los cuatro hombres esperaron detrás del barranco a que alguien saliera y cuando el boxeador salió con el arma apuntando hacia la oscuridad Emilio sintió que la rabia le trepó por el pecho como un animal salvaje.
Johan se preparó, tomó otra piedra que tenía al lado y miró a Emilio.
— Tú ve por mi amiga, nosotros lo distraemos — y con la mejor puntería que Emilio hubiera visto lanzó la piedra apenas se asomó del barranco y golpeó la mano de Gabriel que sostenía el arma haciendo que se le escapara